Monitoreo de Ursea encontró glifosato en el agua potable de muestras de Colonia, Maldonado, Lavalleja, Canelones y Florida

Por Camila Méndez para La Diaria

La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), junto con la Facultad de Química de la Universidad de la República, llevan adelante la tarea de vigilar que el agua potable en nuestro país cumpla con los parámetros establecidos en el Reglamento Bromatológico Nacional y otras normativas vinculadas. Se trata de un monitoreo complementario al que realizan los prestadores, que no busca ser representativo, sino que ayudar a fiscalizar. Tiene en cuenta aproximadamente 200 localidades y se toman alrededor de 500 muestras anuales. Mediante un pedido de acceso a la información pública, la diaria pudo conocer los resultados relevados entre 2021 y lo que ha transcurrido de 2022. Si bien gran parte de las muestras cumple con los parámetros establecidos para que el agua sea considerada potable, en 79 casos se detectaron incumplimientos.

En San Luis, Cuchilla Alta, Araminda, Pando (balnearios y ciudad de Canelones), Santa Ana, Blancarena (localidades de Colonia), Cuchilla del Ramírez (Durazno), Florida, Minas (Lavalleja), Guichón (Paysandú), Villa Indart (Rivera), Castillos, Santa Teresa (ciudad y balneario de Rocha), Mangrullo (San José), Treinta y Tres y Palmitas (Soriano) se detectó la presencia de la bacteria Pseudomonas aeruginosa. La normativa determina que tendría que estar ausente en el agua potable. Se trata de un microorganismo que se encuentra en heces, suelo, agua y aguas residuales. Según la Guía para la calidad del agua de consumo humano de la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede generar “diversos tipos de infecciones, aunque rara vez causa enfermedades graves en personas sanas sin algún factor predisponente”. “Coloniza predominantemente partes dañadas del organismo, como quemaduras, heridas quirúrgicas, el aparato respiratorio de personas con enfermedades subyacentes o lesiones físicas en los ojos. Desde estos lugares puede invadir el organismo y causar lesiones destructivas o septicemia y meningitis”, suma.

También se encontró la bacteria Escherichia coli en Artilleros (Colonia), Cuchilla del Ramírez, Capilla Farruco (Durazno), San Gabriel (Florida), Minas (Lavalleja), Villa Indart (Rivera), 19 de Abril (Rocha), La Boyada (San José), Villa Soriano, Palmitas (localidades de Soriano) y Vergara (Treinta y Tres). Si bien el microorganismo está presente en la microflora intestinal de las personas y animales, en otras partes del cuerpo “puede causar enfermedades graves, como infecciones de las vías urinarias, bacteriemia y meningitis”, dice la OMS. Además, algunas cepas también producen diarrea aguda. La infección se asocia con la “transmisión de persona a persona, el contacto con animales, los alimentos y el consumo de agua contaminada”. Su presencia suele utilizarse como un indicador de la contaminación fecal del agua y la normativa uruguaya también establece que debería estar ausente.

Sobre las muestras en las que se encontró la presencia de estas bacterias, Ursea dijo que se siguió un protocolo que consiste en informar al prestador de servicio para que “realice los ajustes” y al Ministerio de Salud Pública (MSP). “Posteriormente se repite la toma de muestras en el o los puntos correspondientes por parte de la Unidad y se realizan nuevos análisis hasta que presenten resultados que cumplan con la normativa”, indicó.