Columna del Diputado Mendiondo : El CODELOG: Herramienta para defender los intereses departamentales

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Desde que asumimos en el 2015 nuestro primer objetivo fue un seguimiento estricto de las promesas de la campaña del balotaje para nuestro departamento. Frente al pueblo, en la plaza Libertad de San Javier, el Dr. Tabaré Vázquez anunció, en caso de ser presidente, una serie de medidas que potenciaban la logística de Río Negro. Infraestructura vial y fluvial, el sitio Patrimonio de la Humanidad, la facultad de medicina en el área de la imagenología, la universidad tecnológica. Muchas veces repetimos cada una de estas promesas, que en menos de tres años de gobierno estaban ejecutadas o en ejecución.

Capítulo especial merece el puerto de Fray Bentos, al asumir el primer gobierno en el 2005, nuestra fuerza política lo priorizó, extendiéndose 75 metros su muelle, mejorando en general los servicios y sus prestaciones. No fue una política aislada desde lo nacional, fue estrictamente el desarrollo de un objetivo que sumaba lo nacional con lo departamental, niveles de ejecutivos, trabajadores, empresarios, en definitiva, la comunidad que se definió por un interés colectivo.

Dirigentes políticos con alta representatividad departamental recorrieron distintas áreas de la producción de la región en la búsqueda de carga para el modo fluvial. El calado y su consecuencia de multiplicar operativas portuarias (era necesario completar buques en otros puertos) impidieron que los “números cerraran”. Los dueños de la carga, legítimamente, preferían Montevideo o Nueva Palmira. 

Luego de arduas y persistentes negociaciones se logró acordar con la república Argentina, el Uruguay es un río compartido, dragar y balizar desde el kilómetro 0 hasta Paysandú. 

La inversión fue millonaria, 60 millones de dólares aproximadamente, para dragado y mantenimiento por tres años, pero no ha dado los resultados perseguidos: nuestros productores no consolidan el modo más barato, el fluvial, que les permitiría mejorar la ecuación, y no hemos logrado generar el trabajo que demanda nuestra gente. No obstante el gobierno continuó equipando, mejorando las instalaciones y facilitando todo tipo de condiciones para operar. Trabajadores altamente capacitados y reconocidos, precios absolutamente accesibles. Sin resultados. 

Quedando en stand by el propósito granelero, con licitaciones sin respuestas, la exportación de rolos de pino aparecía como una transitoriedad que generaba jornales en el mientras tanto. En el 2020 cambió el gobierno nacional, pero no cambió el foco y el propósito de desarrollar el modo fluvial en el río Uruguay, en particular, nuestro puerto.

El día 11 de mayo enviamos una carta al presidente de la Comisión de Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas, solicitando a esa Asesora el comienzo de un trabajo parlamentario que llevara a intercambio y definiciones entre todos los niveles de responsabilidad: Poder Ejecutivo, MTOP, ANP, empresarios y trabajadores. El disparador de este planteo que tuvo respuesta inmediata (la Comisión tomó con urgencia el tema) fue la aparición de mega barcos, de 90.000 toneladas de carga, que significan 3.000 camiones, que transportan al mundo lo producido en nuestra región, lejos de Montevideo. Van por la tercera operación de esta característica, consecuencia: nuestro puerto prácticamente sin trabajo y sus obreros condenados al hambre y la miseria. Seguramente a los dueños de la carga le “cierran los números” pero quienes pagan esas ecuaciones de rentabilidad son los uruguayos que con sus impuestos y a través de Rentas Generales, financian la rotura de kilómetros de ruta y los obreros portuarios del interior quedándose sin trabajo. Lo que inició esta diputación en el marco de sus competencias deberá ser aterrizado en el departamento y en la región, con el único propósito que desde la unidad y el interés general, sin fisuras, salgamos a defender lo nuestro. 

El ámbito idóneo para el departamento de Río Negro debe ser el Comité de Desarrollo Logístico el CoDeLog. Ahí estamos todos, responsabilidades institucionales, políticas, empresariales y de trabajadores, en definitiva la comunidad toda. El CoDeLog se creó para eso. A imagen de la Comisión Intersectorial pro-Puerto Ultramar de Paysandú (CIPUP) y la mencionamos a esta organización porque a través del tiempo ha trascendido los gobiernos y sostenido sus objetivos en defensa de intereses. 

El CoDeLog se creó en un escenario de gobiernos, nacional y departamental, que ya no es el mismo. Pero el propósito y el interés permanecen, por lo que hoy más que nunca esta formidable herramienta creada en el año 2017 deberá incluirnos a todos para generar las condiciones necesarias para la batalla, una vez más, contra el centralismo. Y con claridad advertimos nuestra preocupación: si dividimos el esfuerzo, y potenciamos personalismos, seguramente perderemos todos. Para ganar hay que empujar todos y juntos. 

-Tany Mendiondo-

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