Madre de jóven de Young denuncia ritos satánicos al ingreso a escuela de Aeronáutica de la Fuerza Aérea

A las primeras horas de ingresar al centro,  el joven y otros compañeros comenzaron a ser “hostigados” por los estudiantes de grados superiores, advierte la denuncia.

Hace dos años que el adolescente Juan García (nombre ficticio) tenía como meta ingresar como estudiante en la Escuela Técnica de Aeronáutica de la Fuerza Aérea. Sin embargo, por falta de recursos para los gastos en vestimenta, traslado, estudios clínicos, hospedajes, entre otros, no fue posible en ese momento cumplir su sueño.

Su familia, oriunda de Young, realizó trabajos extras, juntando cada peso que les fuera posible. Y con la ayuda de los abuelos, la familia comenzó con el tan esperado período de inscripción de Juan, el que fue postergado hasta febrero de 2021 por la emergencia sanitaria causada por Covid 19

Para lograr el ingreso a la Escuela Técnica de Aeronáutica, Juan debía superar pruebas de conocimiento en varias materias, test físicos y psicotécnicos, y finalmente varios exámenes médicos.

Todos los estudios realizados significaron un alto costo para la familia, teniendo que pagar de forma particular un electroencefalograma que se realizó en una mutualista de Pando, además de una radiografía que se realizó en un centro asistencial de Young.

A todos estos gastos se le debían sumar los materiales con los que el joven debería contar al ingresar a la escuela y la familia tuvo que adquirir como ropa, toallas y sábanas entre otros objetos personales exigidos por la Fuerza Aérea. A su vez, el adolescente debía cumplir un horario de lunes a viernes de 7:45 a 17:00 horas y los días sábados de 7:45 hasta el mediodía.

Juan aprobó satisfactoriamente la prueba de ingreso al centro de estudios junto a otros 23 compañeros de los 50 que se presentaron originalmente. Para felicidad de su familia y suya propia, le comunicaron que el pasado 8 de marzo ingresaría a la escuela con pernocte incluido.

A las 7:45 horas de ese día, acompañando de su padrastro, Juan ingresó con una gran sonrisa en su rostro al instituto al que tanto había añorado asistir.

“Fue muy breve la emoción con la que inicié mi jornada ese 8 de marzo, ya que al mediodía comencé a recibir mensajes de Whatsapp de mi hijo rogándome que lo fuera a buscar porque no aguantaba la situación que estaba viviendo”, dice la madre de Juan en una denuncia presentada ayer en la Seccional 3ª de Montevideo. Así lo señalaron los abogados de la familia del adolescente, Jacqueline Portela y Francisco Majó Portela. Y agregaron que el caso fue derivado al fiscal Fernando Valerio.

El Ministerio de Defensa declinó opinar sobre el asunto.

El rito.

Ya a las primeras horas de ingresar al centro, Juan y otros compañeros comenzaron a ser “hostigados” por los estudiantes de grados superiores, advierte la denuncia.

“Estos tiraron al suelo las pertenencias que Juan tenía en su maleta, mientras que él y otros compañeros se duchaban. El propósito de los estudiantes de grados superiores era hacerle juntar todas sus pertenencias mediante gritos y atropellos”, señala el escrito.

Y agrega: “Ello forma parte de una especie de ‘ritual de iniciación’ macabro, totalmente innecesario y violento”.

La denuncia relata una serie de incidentes ocurridos en la escuela en poco tiempo: insultos, envíos a llenar supuestos documentos en una sala de la escuela, plantones y órdenes sin sentido. En otro tramo de la extensa denuncia, se relata que Juan y otro alumno recién llegado fueron enviados por estudiantes más avanzados a un salón vacío por cuatro horas como forma de “castigo”, sin poder moverse ni salir a ningún lado “restringiéndoles” su libertad de circulación.

Luego, agrega el documento, ambos adolescentes recibieron órdenes de limpiar cada uno de los salones bajo amenaza de que, si no los limpiaban bien, iban a sufrir abusos sexuales.

La denuncia dice que, “superado” por esta situación, Juan decidió pedir la baja. En ese momento, advierte el escrito, el adolescente fue llevado ante varios tenientes quienes intentaron disuadirlo señalando que demorarían en aceptar su baja y que el abandono del instituto tendría “consecuencias legales graves”.

La amenaza de un teniente: “Vos estás rompiendo una ley”

Un teniente de la Fuerza Aérea calificó de mentiroso y “a gritos” rechazó los dichos de un adolescente que le informó sobre malos tratos protagonizados por estudiantes de grados superiores de la Escuela Técnica de Aeronáutica (ETA) y que, por ello, quería abandonar la institución.

Según la denuncia penal, el teniente le dijo al alumno que los motivos por los que quería irse de la Escuela se debían a que no toleraba el esfuerzo físico exigido en el centro de estudios. Viendo que el adolescente mantenía su decisión de pedir la baja, el teniente recurrió “a la amenaza” e “intentó asustarlo más” diciendo que, si se iba, al otro día lo buscarían donde estuviese porque “vos estás rompiendo una ley”, señala la denuncia.

“Básicamente, le dijeron que él era de cierta forma propiedad la ETA, y como tal tenía que quedarse, so pena de enfrentarse a la expresión máxima de autoridad en un país: la milicia”, agrega el escrito. A juicio de la abogada que elaboró la denuncia, Jacqueline Portela, los efectivos incurrieron en delitos como violencia privada y privación de libertad porque no querían entregar el adolescentes a sus padres.

Tomado de EL PAÍS

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