Un clásico nublado: 1 a 1

Si el partido de todos los uruguayos ya era raro jugarlo sin público, el clima ayudo a que fuera más complicado.

Después de más de cinco meses sin tener fútbol, mi sentimiento de ansiedad de querer ver correr la pelota era intenso, pero las circunstancias no me permitieron disfrutarlo.

En un partido con mucha entrega, que corrieron, no vi ninguna magia, ni fantasía, ni una jugada de calidad y no se vio ninguna estrategia de los técnicos para querer ganar el partido.

Me pregunto cómo hago en este mes de la nostalgia, donde tuve la suerte de haber visto grandes Clásicos de todos los tiempos de Nacional y jugado junto a compañeros de muchos fundamentos técnicos, calidad en el juego, no pude en este partido sentir ninguna emoción.

El nuevo fútbol sin público

Comenzó el fútbol uruguayo tan esperado por todos, con un ingrediente diferente, un espectáculo sin espectadores. Es muy difícil llegar a explicar a quien no lo vivió, lo difícil que va a ser para los técnicos de los cuadros grandes, motivar a sus jugadores para jugar en estadios vacíos.

Ni que hablar de las nuevas modalidades, sin festejos, sin contacto, etc. Esto puede llegar a ser una ventaja para los denominados cuadros chicos, que en este país, están un poco más familiarizados con la ausencia de público. Muchos podrán decir que con la actual televisación, cuentan con un público ilimitado, pero no es presencial.

El estadio, es como un pulmón para los jugadores. Unos se llenarán de aire para hacer maravillas, y a otros les faltará, siempre ha sido así. ¿Por qué? Es que hay muchos jugadores que en las prácticas la rompen, y con el estadio lleno, se intimidan, y no rinden. Así que esto será para muchos como una práctica en el estadio. Hay que ser muy profesional para que el entorno no incida en el rendimiento. Necesitarán motivación interna, apoyo psicológico del técnico y del equipo.

Imagínense venir luego de meses de estar sin trabaja, y llegar a una oficina, y encontrarla vacía. Todo esa ausencia de adrenalina, toda esa motivación, se va al tacho. El público es parte del todo, por algo, no es lo mismo jugar de locatario, que de visitante. No sabemos cuánto tiempo puede llegar a durar esta nueva modalidad de juego, pero debemos saber que estaremos viendo una realidad distorsionada.

Como cuando se sigue a un equipo, se va a todas las prácticas, y luego en el partido, se preguntan: ¿Dónde están esas jugadas de los días anteriores? Eso queridos amigos, es la realidad diaria de los técnicos. Ven un jugador un día, y luego se encuentran que le cambiaron el jugador en el camino al estadio.

Cuando regresemos a la normalidad, muchos jugadores serán otros, unos mejores, otros peores. Pero hay que tener en cuenta que no veremos las mismas reacciones en ellos, que vimos en partidos anteriores. El estadio lleno, es un plus, que en lo personal, no tiene precio.

Escrito por Enrique Peña – La República *Foto: Dante Fernández / FocoUy

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